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10 consejos para viajar en coche con frío y nieve esta Navidad

23 de diciembre de 2025

Cómo preparar el coche para viajar en Navidad ante la ola de frío y nevadas

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha alertado de la llegada de una masa de aire frío acompañada de nevadas copiosas en los días previos a la Navidad, una circunstancia que afectará a miles de conductores que tienen previsto desplazarse por carretera. Las bajas temperaturas no solo complican la circulación, sino que también pueden provocar averías mecánicas y problemas de visibilidad que comprometan la seguridad.

Ante este escenario, Carglass® España ha difundido una serie de recomendaciones para minimizar riesgos y evitar que un fallo técnico arruine el viaje navideño. El parabrisas, la batería, los neumáticos, las luces y los líquidos del vehículo se sitúan entre los elementos que requieren mayor atención durante el invierno.

Planificación y equipamiento básico

Antes de iniciar cualquier desplazamiento, es fundamental consultar la previsión meteorológica y el estado de las carreteras, así como mantenerse informado durante el trayecto por si se producen cortes o incidencias. Circular con el depósito bajo o con una batería en mal estado en medio de una nevada puede generar situaciones de peligro. En el caso de los vehículos eléctricos, la planificación de los puntos de carga resulta especialmente relevante.

Además, se recomienda llevar en el coche calzado de invierno, manta, comida y bebida, una linterna, el teléfono móvil con suficiente batería y su correspondiente cargador.

Cómo retirar el hielo del parabrisas sin dañarlo

Uno de los errores más habituales en invierno es iniciar la marcha con el parabrisas parcialmente helado, confiando en que la calefacción o los limpiaparabrisas solucionen el problema. Esta práctica reduce drásticamente la visibilidad y aumenta el riesgo de accidente.

Desde Carglass advierten de que descongelar el cristal con agua muy caliente o con aire a elevada temperatura puede provocar su rotura por el brusco cambio térmico, especialmente si ya existe un pequeño impacto. Tampoco es recomendable accionar los limpiaparabrisas sobre el hielo, ya que se deterioran las escobillas.

La compañía recomienda emplear una rasqueta de plástico o rociar el cristal con alcohol para retirar el hielo. Como medida preventiva, cubrir el parabrisas con un cartón durante la noche puede evitar la acumulación de escarcha. Asimismo, aplicar tratamientos repelentes específicos mejora la visibilidad bajo la lluvia y dificulta la formación de hielo.

Batería y líquidos: puntos críticos con bajas temperaturas

El frío acelera el deterioro de las baterías, especialmente si se encuentran en la fase final de su vida útil. “A la mínima señal de desfallecimiento hay que sustituirla, porque puede degradarse a mucha velocidad”, señalan desde la compañía. En los coches eléctricos, las bajas temperaturas reducen el rendimiento y la autonomía, por lo que se aconseja utilizar funciones de precalentamiento remoto cuando sea posible.

También es necesario revisar los niveles de anticongelante y del líquido limpiaparabrisas. Este último no debe rellenarse solo con agua, ya que puede congelarse en los conductos y obstruir los pulverizadores.

Neumáticos, cadenas y estado de los limpiaparabrisas

Las condiciones invernales exigen especial atención a los neumáticos. Existen modelos para todo clima, homologados para circular con nieve sin necesidad de cadenas, una opción habitual en zonas con precipitaciones frecuentes. En caso de utilizar cadenas, conviene haber practicado su montaje previamente y llevar guantes para facilitar la operación.

El calor y el frío también deterioran las escobillas de los limpiaparabrisas. Unas gomas en mal estado pueden generar franjas en el campo de visión y reducir la seguridad. Se aconseja sustituirlas al menos una vez al año.

Un pequeño impacto puede convertirse en rotura

El invierno es la época del año en la que más roturas de parabrisas se registran debido a los cambios de temperatura. Según Carglass, un impacto leve que puede repararse fácilmente puede agravarse con el contraste térmico entre el interior y el exterior del vehículo. “Si tenemos un impacto, hay que repararlo para que no vaya a más”, advierten.

Luces, sistemas ADAS y limpieza del vehículo

La reducción de horas de luz y las condiciones meteorológicas adversas hacen imprescindible comprobar el correcto funcionamiento de todas las luces y mantenerlas encendidas durante el día, ya sean las diurnas o las de cruce.

El parabrisas debe mantenerse limpio, especialmente en las zonas donde se ubican cámaras y sensores. Un estudio de la American Automobile Association (AAA) ha demostrado que la lluvia, la nieve e incluso la suciedad pueden afectar negativamente al rendimiento de los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS), como el mantenimiento de carril o el frenado automático de emergencia.

Por último, lavar el vehículo con mayor frecuencia en invierno ayuda a eliminar la sal utilizada para combatir el hielo en la calzada, un elemento corrosivo que puede dañar la carrocería.

Con la previsión de nevadas en plena operación salida navideña, revisar estos elementos puede marcar la diferencia entre un viaje seguro y una incidencia en carretera.