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BMW M1 Homage

 

A día de hoy, el M1 Homage no pasa de ser un mero ensayo, o si lo prefieren una maqueta o un exuberante ejercicio de estilo carente de propulsor pero que la firma de Munich ha creado para participar con éxito en la última edición del Concorso d´Eleganza Villa d´Este 2008. De todos modos, la marcha del segmento coupé más deportivo, el mismo en el que han irrumpido con fuerza los Aston Martin V8 Vantage y Audi R8, podría animar a los responsables de la compañía a lanzarlo a medio o largo plazo sin muchas modificaciones y con un propulsor a la altura de las circunstancias.

La historia de este vehículo tiene un primer precedente que nunca llegó a manos de los clientes: el Turbo de 1972 obra de Paul Bracq, ideado con motivo de la Olimpiada celebrada aquel año en la ciudad germana que sirve de sede a la marca de la hélice. Una cita deportiva que desgraciadamente terminó siendo famosa por el secuestro de la delegación israelí a manos del grupo terrorista palestino Septiembre Negro.

El triste desenlace de aquel episodio eclipsó otros eventos, pero aquel BMW reunía atributos para haber tenido mucho más eco del que concentró. En todo caso el coche, dotado de puertas tipo alas de gaviota y mecánica sobrealimentada dispuesta en posición central, dio lugar a otro vehículo más conocido que entró en producción, aunque su trayectoria no pueda calificarse de éxito comercial: el legendario M1 de 1978.

Como su antecesor, lucía un diseño extremadamente afilado –4,36 metros de largo por 1,81 de ancho y sólo 1,14 de alto- y de nuevo situaba el motor en posición central -detrás del habitáculo pero delante del puente trasero- relegando la tracción al eje posterior, que lógicamente contaba con el preceptivo autoblocante.

Hablando de la mecánica, era de seis cilindros en línea y 3.5 litros, con un rendimiento de 272 CV que posibilitaba un máximo de 264 km/h junto a una aceleración de 0 a 100 km/h cifrada en 5,6 segundos, en buena medida gracias a su favorable relación entre peso y potencia: sólo 4,7 kg/CV. Para el cambio se empleaba una caja manual de cinco relaciones equipada con embrague de doble disco en seco

Hasta 1981, año que cesó su producción, sólo se fabricaron 450 unidades con un precio que en España rondaba los 50.000 euros de la época. Aquel biplaza de espartana equipación presentado en el Salón de París, calzado sobre cubiertas 205/50 VR16 y 225/50 VR16 y dotado de doble depósito de carburante –en total, más de 100 litros- dio juego en competición dentro del programa E26 puesto a punto por la filial Motorsport GmbH.

Pues bien el M1 Homage, que como su propio nombre indica es un escaparate con vocación de homenaje, recupera la concepción biplaza y otros muchos rasgos del M1, pero también del Turbo. Hablamos del diseño de las carenadas llantas de aleación, de la luneta trasera cerrada por una persiana que oficia de multialerón, un afilado y musculoso diseño repleto de formas tensas por doquier, rectas y pronunciadas, parabrisas horizontal y abierto hacia los extremos, faros prácticamente invisibles –los del M1 eran, como en el Turbo, escamoteables-, doble emblema posterior situado en los vértices de la carrocería –son ascendentes-, diversas branquias y aperturas en capó y laterales, doble riñón interrumpido a modo de parrilla con un capó que hace las veces de ceja y procura una agresiva vista frontal, y una anaranjada tonalidad fuego retrotraída de sus antecesores.