En Volvo no están dispuestos a desaprovechar el momento de euforia que vive el segmento de los todocaminos –aunque en el primer trimestre el mercado español haya sufrido un fuerte varapalo por el cambio en el impuesto de matriculación– y ya tienen dispuesto para empezar a comercializar en breve un nuevo modelo, el XC60, que se sitúa entre los más pequeños de la categoría, rivalizando con el BMW X3, Land Rover Freelander 2 y Volkswagen Tiguan.
Aprovechando la experiencia que en la materia tiene el fabricante sueco, suficientemente demostrada con el XC70 y el XC90, lanzan ahora un nuevo crossover, término con el que se denomina a los modelos que cumplen con creces en carretera y que tienen ciertas aptitudes para salir al campo, sin ser todoterrenos de verdad. Vamos, un SUV. Y en Volvo se encuentran muy satisfechos del nuevo producto, porque su presidente, Frederik Arp, ha dicho que “no se trata únicamente del Volvo más seguro hasta la fecha, en mi opinión es también el más extraordinario”.
Presentado oficialmente en el Salón de Ginebra, su comercialización está prevista para después del verano con dos motores diésel de 163 y 185 CV y un divertido pero muy bebedor T6 de seis cilindros y 238 CV. Mide 4,57 metros de longitud, por lo que sus dimensiones son bastante compactas, pero tiene suficiente espacio para que viajen de forma cómoda cinco adultos y 495 litros de maletero, una cifra muy interesante.
Entre las novedades en materia de seguridad que incorpora está el City Safety, que ayuda al conductor a evitar o reducir los efectos de los choques a baja velocidad que se producen en los desplazamientos urbanos o en las cada vez más frecuentes caravanas. Este elemento será de serie en toda la gama, que se articula en tres niveles de acabados con precios que van desde 37.830 a 52.350.