La renacida firma italiana MV Augusta ha cobrado fuerza desde hace algún tiempo. Su gama, configurada por sólo tres modelos, es exigua, como su producción anual, pero ambos factores ligados a una tecnología puntera y una calidad a la altura de lo mejor del sector hace de sus productos joyas codiciadas por los más entendidos.
Entre sus sorpresas más esperadas figura la nacked 989 R, profundamente revisada y aderezada por un ingente conjunto de cambios que la hacen lucir como el primer día. Comenzando por el soberbio motor, de bramido ciertamente metálico y embriagador, mantiene la arquitectura tetracilíndrica cebada por inyección electrónica y dotada de refrigeración líquida, pero ahora recibe un catalizador de nuevo cuño y aumenta capacidad de los 910 c.c. originales hasta los 989 finales. En conjunto son 142 caballos a un tope de 10.900 rpm, pero sobre todo un par máximo incrementado de 94 a 98 Nm gestionable mediante un rápido cambio de seis marchas con transmisión final mediante cadena.
La velocidad máxima alcanza en teoría los 268 km/h, con una rápida progresión de 0 a 100 km/h que no llega a cinco segundos. Lo más mejor radica sin embargo en que el incremento de fuerza ha permitido alargar el desarrollo final para dulcificar la respuesta en marchas cortas, imprescindible para que la moto no perdiese rueda como antes al menor golpe de gas. Y eso que la Brutale se perpetúa como una moto realmente enérgica, pero ahora es más difícil que derrape, si bien conviene prestarle atención para que no se encabrite y levante rueda al menor descuido. Y no es austera, sobre todo a ese fuerte ritmo que invita a ir de continuo.
La parte ciclo sigue encomendada a un bastidor tubular de cromomolibdeno con basculante acoplado de aluminio y llantas Marchesini. Ahora sin embargo los frenos montan pinzas convencionales y no radiales, como en la súper deportiva MV Augusta F4, para transmitir mejor feeling y seguridad. Siguen siendo mordaces, pero se aprecian más resistentes en trato intensivo.
También varía el reglaje interno de las suspensiones. El nuevo tarado no resta agilidad en curvas -sigue mostrándose tan efectiva como la mejor- pero gana precisión en la trazada y facilidad de conducción en toda circunstancia. Ahora transmite un aplomo y una confianza superiores, aunque la maniobrabilidad no es buena por culpa de un exiguo giro de manillar.
Buenas noticias, pues la firma de Varese se mantiene ajena al tan de moda recorte de costes, por lo que no ha alterado la proverbial calidad de los materiales empleados en sus productos, aunque en el caso de la Brutale ha afinado su atractivo diseño a partir de un bonito faro poliédrico que se agrega a una desnudez plena para dejar a la vista sus vistosas entrañas. No faltan diversos detalles aquí y allá acordes con el sibaritismo del producto.
En otras parcelas, la posición de conducción sigue sin ser su fuerte, lo que sumado a la total ausencia de protección deja expuesto al piloto a los avatares del viento. El asiento es duro y los estribos delanteros y traseros elevados. Pero son lunares que pasan a segundo plano una vez hechos a ella.
Además, admite a pasajero para cortos desplazamientos urbanos, lo que termina por rematar las excelencias de una deportiva con elementos y fabricación de calidad que llama la atención por donde pasa.
Ficha técnica
MV Augusta Brutale 989 R
Motor: 4 cilindros, cuatro tiempos, inyección
Cilindrada: 982,3 c.c.
Potencia y par: 142 CV a 10.900 rpm / 98 Nm a 8.100 rpm
Cambio: Manual, 6 marchas
Transmisión final: cadena
Rueda delantera: 120/70 ZR17 mm
Rueda trasera: 190/55 ZR17 mm
Depósito: 19 litros
Peso: 185 kg
Longitud: 2.025 mm
Altura: 1.170 mm
Batalla: 1.405 mm
Altura del asiento: 845 mm
Velocidad máxima: 268 km/h
Consumo medio: 9 l/100 km
Precio: 16.495 euros