Hemos probado una Forty Six.
Harley no prescinde de las vibraciones que trasmite al piloto, por aquello de sentirse salvaje, las sensaciones son las auténticas de una Harley, con 55 Cv y 1,200 CC, está sobrada de potencia de arrancada pero hay que circular despacio.
La suspensión viene mejorada de su antecesora y se nota a la hora de inclinar en alguna curva, la estética retro está complementada con espejos bajos .
La moto está diseñada para lobos solitarios que quieren darse su paseo sin que nadie le incordie para eso monta un solo sillón.
El precio como siempre alto.(nos 12.000 euros)